… Y a ti chilango, ¿no te da vergüenza?

Antanas Mockus
¿Has oido hablar de Antanas Mockus?
No, no es personaje de comic (aunque a eso suena), se trata de un matemático y filósofo, hijo de inmigrantes lituanos en Colombia, que terminó siendo rector de la Universidad Nacional, y dos veces alcalde de Bogotá.
Antanas se ha vuelto el rostro del contra-político latinoamericano, un administrador efectivo, creativo, independiente y poco politiquero: un garbanzo de a libra en la región. Como alcalde de la capital colombiana, Mockus una reducción en el uso de agua del 40%, una reducción de 70% en la tasa de homicidios, 50% menos muertes por accidentes de tráfico, además de lograr subir el procentaje de hogares con agua potable y drenaje a 100% y 95% respectivamente.
La originalidad de Mockus radica en su aproximación original y humorística. Por ejemplo, descubrió que a los colombianos les pesaba más hacer el ridículo que ser multados, entonces sacó a la calle a 20 mimos que se burlaban de los automovilistas que violaban las leyes de tránsito.
¿Pues qué creen?
Mockus es ahora asesor honorario de Marcelo Ebrard en el gobierno de eldefe, y trae toda una agenda para cambiar la cultura ciudadana de nosotros, cavernarios chilangos. Hace apenas una semana, Ebrard presentó su Decálogo del Buen Ciudadano basado en los consejos de Mockus, que sugería por ejemplo, ahorrar agua a la hora de bañarse o no tirar chicles en la calle.
La estrategia del GDF es generar vergüenza entre los chilangos a la hora de violar reglas mínimas de civilidad y convivencia. Mockus lo explica mejor en una entrevista publicada hoy en Excelsior:
“Mediante los programas que serán desarrollados para fomentar la convivencia ciudadana, con un cambio consciente en su conducta, se buscará armonizar los tres sistemas que, según Mockus, regulan el comportamiento humano: la ley, la moral y la cultura; que, en términos prácticos, se refieren a la regulación legal, la autorregulación y la mutua regulación.
‘Algo ha fallado en la familia, el sistema educativo y en los medios, en esos tres sistemas, que debió haber ayudado a crear culpa y vergüenza ante comportamientos tan bárbaros’.
‘Casi todo el mundo cometemos pequeñas faltas y aún con eso sentimos culpa. Aquí hubo individuos a los que ésta se les apagó. Hubo algún cuento que se echaron, alguna ‘anestesia’ que se pusieron, alguna reacción muy primaria y grupal que los llevó a actuar de esa manera, cometiendo una barbarie. Hay una especie de anestesia en la sociedad.’…
‘También tiene que ver con la intelectualidad. La producción cultural de México se quedó muda ante la entrada de una de las relaciones mercantiles más prosaicas, en la que una persona compra el asesinato de otro. No hay peor mercado que ese. No hay falta más grande que matar a otro y cometer esa falta como parte de un intercambio económico, vender mi capacidad de matar, es barbarie.’
‘La justicia importa y ayuda, pero menos de lo que uno quisiera –Mockus cambia entonces el tono de su voz–, de ritmo inalterable hasta entonces, como apropiándose de la indignación–: México debería estar lleno de obras de arte sacudiendo al mexicano, como tratando de despertarlo diciéndole ‘¿Qué te pasa? ¡Te desconozco!’’
‘Es urgente hacer un gran acto cultural de intelectuales en torno al amor a la vida del propio narco, aunque desconcierte: ‘Señor narco, su vida es sagrada, no la cambie por dinero, desmovilícese y salga de su actividad lo más pronto posible. No mate a otros ni muera usted’.” (Aquí la nota completa en Excelsior)
Yo, lo confieso, he hecho cosas como chilango que bien merecerían sonrojarse: manejar con más cervezas encima de lo deseable, pasarme el semáforo, tirar cientos de miles de colillas en la banqueta, mandar mensajes de texto mientras manejo, y una larga lista más… pero ¿Ante quién debiera sonrojarme? Claramente no ante policías que tienen un comportamiento cientos de veces peor que el mio… si hubiese un rostro ciudadano, rojo, rojísimo me pondría… sospecho que hacia eso apunta la estrategia de Mockus.
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Una vez más, la culpa como motor. ¿No debería ser la conciencia?
Pero nada mas hay que mirar la Bogotá de ahora, ahora es una ciudad cosmopolita y en crecimiento, antes nadie se hubiera atrevido a tomar un avion para turistear por Bogotá sin antes tener un permiso para cargar armas, un amigo que ahora vive en Colombia dice que se encontro a una ciudad mas limpia y segura que el DF, que lo único malo de Bogotá son los colombianos, pero como ciudad esta bién.
Ojala que se logre hacer con ELDEFE lo que se hizo con Bogotá, pero lo veo dificil, ambas culturas son diametralmente opuestas y similares en algunos puntos, pero ¿Aceptarian toques de queda? ¿Una noche en la que solo salgan las mujeres y otra en la que solo salgan los hombres?
De por si ya nos quitaron el tabaco en los cafés y restaurantes, nos quitaron los antros que cerraban hasta el dia siguiente y nos quitaron la barra libre y la hora feliz en los bares……..como que si tiene un poquito de represion la asesoria de tan ilustre colombiano.