Entre Honduras y Estados Unidos: Tultitlán

Bajo los puentes de la Avenida Independencia, en el suburbano municipio de Tultitlán, se pueden ver grupos de migrantes centroamericanos esperando el tren que los lleve al sueño americano, lejos de una ciudad y de un país que los recibe con una dureza inusitada.
Aunque México es de los países que más migrantes envía a Estados Unidos, también está en el camino de los centroamericanos y sudamericanos que buscan lo mismo y que tienen que atravesarlo a su pesar, ya que los malos tratos y los peligros empiezan mucho antes de divisar la frontera gringa.
En Tultitlán está el cruce de las vías que vienen del sur con las que van a la frontera: punto inevitable para saltar de un tren a otro y quedarse, por minutos u horas, en completa vulnerabilidad.

(Fuente: elnuevodiario.com.ni)
Hogar de la flamante línea del tren suburbano, Tultitlán también se volvió hogar de muchos migrantes que no llegan hasta Estados Unidos y prefieren quedarse precariamente en el municipio, donde las opiniones se han dividido entre los que se preocupan por ellos y procuran ayudarlos y los que los ven como una plaga que debe erradicarse (curiosamente el gobierno está en estos últimos).
Según un artículo del L.A. Times, la cantidad de migrantes que pasan por Tultitlán se ha incrementado en un 30% el último año. Aunque algunos siguen su camino, muchos se quedan por miedo a que en Estados Unidos la situación sea peor.
Asociaciones de derechos humanos, la iglesia y algunos vecinos de Tultitlán se compadecen de ellos y reparten alimentos, agua y consejos. Pero el gobierno municipal opina que lo mejor sería deportarlos antes de que se unan a una banda delictiva o causen otros problemas, aunque los activistas reportan que de hecho los migrantes suelen ser víctimas de los secuestradores y asaltantes locales, y también de la policía de Tultitlán.
Y mientras sigue la discusión entre los que los quieren y los que no, los migrantes esperan en Tultitlán. Esperan el tren, esperan un mejor trato, esperan volver a ver a su familia, esperan una vida sin amenazas; esperan muchas cosas.
Así como van las cosas, mejor que esperen sentados.
Entradas Relacionadas:


