¿Campo de concentración, cementerio o fosa común para alebrijes?

alebrijes reforma

No cabe duda que nos encanta el alboroto, súper pachangueros y fritangueros.

Me enteré que hubo un desfile de alebrijes el fin de semana pasado, todo lleno de música (la filarmónica tocando huapangos), color, plumas y escamas de metal; que los alebrijes estaban monstruosos, monumentales, la gente muy alegre siguiendo personas en zancos y demonios que volaban, nadaban en el aire, otros comían restos humanos, otros sólo asustaban hombrecillos que reían al ver semejante monstruosidad…

Este lunes que tuve la tarde libre me topé accidentalmente con mi amigo el Vlady, mejor conocido como el caballero que aprendió a cazar sus propios alebrijes, aquél que fue adoptado y criado por un clan de lobos que lo adoptó como su sirviente.

Vladimir aprendió a cazar alebrijes a falta de destreza motriz con sus flemas pegajosas para alimentar a su clan… la historia de Vladimir es un poco confusa y llena de huecos espaciales, nadie sabe que hizo durante ciertos periodos, lo cierto es que Vladimir se ha convertido en un pan de Dios.

Habiendo relatado a ustedes esta breve introducción me permito continuar con la terrorífica historia del cementerio de alebrijes.

Bueno pues le dije a Vladimir: “oye we, ¡vamos a dar el rol!, ni tú ni yo traemos varo, y no puedo chupar” entonces anduvimos dando vueltas por la Roma y Zona Rosa viendo pasar hombres y mujeres demonio, alebrijes, humanoides pues y ¡me acordé!.

“Vlady hay unos alebrijes sobre Reforma, ¿vamos?”, cuando vi su mirada temeraria y escuché sus carraspeos, supe lo que pensaba, seguro le vino a la mente su niñez cuando cazaba alebrijes y quería recordar esos momentos de gloria invicta…

alebrije reforma 2Llegamos a Paseo de la Reforma y medio sorprendidos con aquéllas criaturas sólo podíamos caminar cautelosos mientras reconocían en nosotros aquél espantoso olor de haber viajado en metro, deseando no ser apetecibles para ellos, apenas sentía sus garras de águila, tigre o sus tentáculos en mi hombro me daba escalofríos.

Vladimir al poco rato se sintió como en casa y platicaba con ellos, como reconciliándose y haciéndoles ver que ya era un hombre diferente, uno que si bien seguía escupiendo sus flemas en el pavimento, ya no lo hacía para cazar alebrijes.

Más avanzábamos y nos dábamos cuenta que… había heridos, unos mutilados y otros… bueno es muy triste, decapitados (la mayoría de ellos) como criminales en la edad media o pecadores en la santa inquisición… pobres criaturas.

Los sobrevivientes apenas se movían, otros preferían pasar desapercibidos, a ratos podía escuchar a Vlady decir “¿Y ésteee?” con indiferencia, como retándolos, subestimando sus poderes y fuerza, pero ya ni se movían, estaban amansados, unos estaban atrapados en unas estructuras metálicas, otros colgados como quien se suicida con la soga al cuello.

“¿Qué habrá pasado aquí?” – me pregunté

La respuesta que me vino a la mente fue: “bueno pues como el desfile donde los ‘padres’ se lucieron ya fue, pues les han abandonado a su suerte, como quien abandona en la calle una mascota que creció demasiado o al Vlady en un cartón de caguama en el bosque…

Hubo algunas excepciones, algunos alebrijes a los que sus padres les dejaron techo y comida, de los que pasaban hambre y frío más de uno se comió a algún peatón distraído, otros parecían asfixiarse dentro del plástico transparente en que los envolvieron para no mojarse.

Finalmente fue la guerra contra la negligencia, el abandono y por qué no, con Dios también que nos hizo llover día tras día hasta que los cuerpos de papel maché, unicel y pintura de estos demonios y uno que otro POKEMóN se rompieran…

Al final Vladimir no pudo más que llorar y yo… con el nudo en la garganta…

Vayan a ver a los que sobrevivieron, a los que se descomponen célula a célula y los que se asfixian o suicidaron sobre Paseo de la Reforma, en este mega campo de concentración para alebrijes, cementerio y fosa común…

Quién sea curioso y no sepa que es un alebrije o de donde viene aquí la leyenda, la cuál me ha sorprendido creí que era… más antigua.

Para el que tenga hueva y no quiera mojarse aquí fotos de algunos de los participantes antes de llegar al cementerio.

alebrije reforma 3

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2 Comentarios

  1. Hola Nico:
    Había visto reportajes, notas y demás que hacían alusión al evento, al mero día, pero seguro a nadie se le ocurrió o le interesó saber que pasó después con estos seres…
    es triste, y un poco evidencia (otra ves) del afán del consumo, del deshecho, me sorprende sobre todo el abandono de aquellos que invirtieron tiempo y esfuerzo en capturarlos como dice tu amigo Vladimir…
    no podría dejarlos a su suerte, en fin
    me ha gustado no lo que muestras (el abandono), sino el hecho de mostrarlo, eso que no se ve
    ojala no suceda próximos años

    saludos desde Puebla
    monorojo

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